- Las grandes potencias han comenzado a utilizar la integración económica como arma, los aranceles como herramienta de presión, señaló.
20 de enero del 2026.- El primer ministro de Canadá, Mark Carney, afirmó que el «viejo orden (mundial) no volverá» e instó a las demás potencias medianas a unirse en un discurso pronunciado en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza.

«Las potencias medianas deben actuar conjuntamente porque si no estamos en la mesa de negociaciones, seremos el plato principal», declaró Carney el martes, añadiendo que, en su opinión, las naciones poderosas están utilizando la coerción económica para conseguir sus objetivos.
También reafirmó el apoyo de Canadá a Groenlandia, Dinamarca y la alianza de la OTAN, lo que provocó aplausos.
Carney no mencionó a Donald Trump por nombre, pero algunas de sus declaraciones parecían dirigidas al presidente estadounidense, quien amenaza con imponer aranceles a los aliados europeos y a Reino Unido a menos que Groenlandia sea cedida a Estados Unidos.
Las «grandes potencias» suelen definirse como los países con escaños permanentes en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas —China, Francia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos—, lo que refleja su dominio económico y militar en el mundo.
Las potencias medianas, como Canadá, Australia, Argentina, Corea del Sur y Brasil, entre otras, son naciones que ejercen una gran influencia en la política global, a pesar de tener economías más pequeñas.
«Las grandes potencias han comenzado a utilizar la integración económica como arma, los aranceles como herramienta de presión, la infraestructura financiera como medio de coerción y las cadenas de suministro como vulnerabilidades que deben explotarse», declaró Carney.
«Sabíamos que la narrativa sobre el orden basado en normas era parcialmente falsa… Sabíamos que el derecho internacional se aplicaba con distinto rigor según la identidad del acusado y la víctima», sostuvo.
Con información de BBC
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