*MORENA EN GUERRA, ALFONSO MARTÍNEZ AL ACECHO.
*POR IGNORANCIA, GAONA Y SU ARITMÉTICA LEGISLATIVA FALLIDA.
*MISCELÁNEA POLÍTICA.
Columna Política «Bajo la Lupa», Por Armando Saavedra (27-III-2026).- Bajo la lupa la sucesión en Michoacán se ha convertido en una guerra intestina donde la política se mezcla con la supervivencia económica de muchos actores y donde las lealtades cambian con rapidez. ALFREDO RAMÍREZ BEDOLLA insiste en que sea una mujer la candidata y coloca en la mesa a GLADYZ BUTANDA, GABRIELA MOLINA y FABIOLA ALANÍS, pero ya no a YARABÍ ÁVILA, quien tras los desencuentros con el oficialismo y la marginación que ha sufrido como rectora de la Universidad Michoacana ha dejado de ser considerada “corcholata” bedollista.

MORÓN OROZCO encabeza las encuestas internas y arrastra consigo a personajes COMO LEONEL GODOY, FIDEL CALDERÓN, JUAN CARLOS BARRAGÁN, ITZÉ CAMACHO y HUMBERTO ARRONIZ, todos con intereses que van más allá de la política, pues de la candidatura depende también su supervivencia económica. BARRAGÁN, por ejemplo, si no logra la alcaldía de Morelia apenas podría aspirar a reelegirse como diputado local, mientras que EL JAROCHO y REYES CORSARI quedarían en la ignominia si MORÓN no es candidato, aunque sobreviven gracias a la nómina del Senado. FIDEL CALDERÓN enfrenta otro sexenio sin ingresos y su desgaste es evidente.
En el grupo de BEDOLLA la situación no es distinta, GLADYZ BUTANDA quedaría sin plataforma si no es candidata, su destino más seguro será la candidatura a diputada local para quitarle la posibilidad a BARRAGÁN, iría por el distrito 16. GABRIELA MOLINA tendría que conformarse con posiciones menores o competir por una diputación federal, lo sabe hacer y FABIOLA ALANÍS dependería de una plurinominal para mantenerse vigente.
En este escenario la contienda interna es encarnizada porque para muchos no se trata de ganar o perder políticamente sino de asegurar un espacio que les permita seguir viviendo de la política. A ello se suma la figura de ALFONSO MARTÍNEZ ALCÁZAR, presidente municipal de Morelia, quien aparece como el mejor perfil de la oposición. Hoy como edil tiene buenos números en las mediciones, pero suelto como candidato y con potenciales alianzas es el único capaz de crecer y dar la pelea.
Con ALFONSO de candidato Morena no tiene nada asegurado, sea quien sea su abanderado. Y aquí surge otra arista: hace unos días JORGE ROMERO presidente nacional del PAN dijo que su partido no iría en alianza en 2027, pero panistas michoacanos consultados aseguran que esa decisión aplica solo en el ámbito federal y que en lo local las dirigencias estatales tienen libertad de decidir si participan en alianza con algún partido político, siempre que los estudios demoscópicos muestren posibilidades reales de triunfo.
En Michoacán ese escenario se abre con ALFONSO MARTÍNEZ, cuyos números son buenos y pueden mejorar mucho si logra alianzas sanas. Bajo la lupa el futuro de Michoacán no depende únicamente de la fuerza de Morena sino de cómo resuelva su propia guerra interna, de la capacidad de sus grupos para sobrevivir políticamente y económicamente y de si ALFONSO MARTÍNEZ logra convertirse en el eje de una oposición cohesionada capaz de disputar seriamente la gubernatura.
POR IGNORANCIA, GAONA Y SU ARITMÉTICA LEGISLATIVA FALLIDA.
El exhorto aprobado por el Congreso del Estado de Michoacán en torno a la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo es un ejemplo de cómo la política puede disfrazarse de legalidad sin sustento jurídico real. El diputado BALTAZAR GAONA presentó un punto de acuerdo que exige a la Rectoría entregar en un plazo de quince días documentación sobre los artículos transitorios del Decreto 163, incluyendo el reglamento para la elección de Rector. Sin embargo, lo preocupante no es solo la petición en sí, sino la ignorancia jurídica que la sustenta y el hecho de que el Pleno del Congreso haya avalado semejante iniciativa carente de eficacia.
En Michoacán, los exhortos carecen de fuerza vinculante. No generan obligaciones jurídicas, no son exigibles judicialmente y su incumplimiento no acarrea sanciones. Son meras manifestaciones políticas, instrumentos de presión pública que buscan exhibir a una autoridad, pero no tienen efectos legales. El propio marco constitucional y la Ley Orgánica del Congreso lo establecen con claridad: los exhortos son declarativos, no normativos. Pretender lo contrario es desconocer la naturaleza de este mecanismo y confundir a la opinión pública.
Vaste Recordar y puntualizar, que la autonomía universitaria está consagrada en el artículo 3° de la Constitución federal y en el artículo 143 de la Constitución local, y que la Suprema Corte ha reiterado que dicha autonomía implica la potestad de organizarse internamente sin intervención de poderes externos. Exigir que la Universidad entregue sus reglamentos internos al Congreso es una violación frontal a esa autonomía. Los reglamentos son competencia exclusiva del Consejo Universitario, no del Poder Legislativo.
Más grave aún es la ligereza con que el diputado GAONA hizo su propio cómputo de plazos. Afirmó que los 190 días hábiles vencieron el 18 de febrero de 2026, pero su cálculo ignora periodos inhábiles, vacaciones institucionales, días de huelga y suspensiones de labores. Es decir, ni siquiera supo contar los días correctamente. Que un legislador desconozca principios básicos de derecho administrativo y presente un conteo unilateral como argumento jurídico es alarmante. Que el Pleno del Congreso lo haya aprobado sin cuestionar esa aritmética deficiente es todavía más preocupante.
Pero la ignorancia jurídica no es el único problema. El propio diputado confesó en su “mañanera legislativa” que la exigencia de reglamentos obedece a que “hay muchos aspirantes que aún no saben qué hacer ni cómo canalizar su inquietud de convertirse en rectores”. Es decir, el exhorto no busca garantizar la legalidad, sino intervenir directamente en el proceso sucesorio universitario.
Se trata de un acto político con tintes intervencionistas, una intromisión flagrante en asuntos que solo competen a la Universidad y a su comunidad. La autonomía universitaria no es un obstáculo para la legalidad, es la condición que la hace posible, y vulnerarla con argumentos tan endebles es un agravio institucional.
Aparte de reprobar el cómputo de días, es público en la comunidad universitaria, que los trabajos de adecuación normativa ya están en marcha, conducidos por los órganos colegiados competentes y con participación de todos los sectores universitarios.
Además, las imputaciones de “comportamiento faccioso” lanzadas desde la tribuna, son claramente irresponsables y carentes de pruebas.
El fondo del asunto es claro: el exhorto no tiene eficacia jurídica. Es un instrumento político que busca presionar y exhibir, pero no obliga ni transforma la realidad normativa de la Universidad. Lo verdaderamente inquietante es que un legislador que ni siquiera sabe contar días hábiles haya logrado que el Pleno apruebe un exhorto plagado de errores jurídicos y contradicciones, y que además confiese su intención de intervenir en la sucesión rectoral.
El destino de este exhorto es incierto, porque su ineficacia jurídica lo condena a ser un mero pronunciamiento sin consecuencias. Lo que sí deja claro es la necesidad de elevar el nivel del debate legislativo en Michoacán, para que la política no se reduzca a cálculos mal hechos y presiones indebidas, sino que se traduzca en actos con verdadero sustento legal y respeto a la autonomía universitaria.
MISCELÁNEA POLÍTICA.
Tres legislaturas han frenado el capricho del pastor JUAN SPIKER, que insiste en que el estado le regale once hectáreas para su soñada “Universidad Libertad”, negocio disfrazado de proyecto educativo. Ya antes recibió terrenos para su iglesia y colegio, pero la ambición no conoce límites.
Ahora, con el aval sospechoso de la Junta de Coordinación Política que preside FABIOLA ALANÍS, la Iglesia Más Vida fue premiada con la presea “ALFONSO GARCÍA ROBLES”, y SPIKER aprovechó para exigir seguridad jurídica. ¿En serio? Con ese terreno podrían levantarse viviendas para mil familias de escasos recursos, pero nuestros diputados parecen más dispuestos a regalar patrimonio público a un negocio privado disfrazado de fe. Ojalá que la presea no sea el preludio de otra entrega vergonzosa.
En el Senado se vivió un espectáculo bochornoso: senadores de Morena coreando “MORÓN, MORÓN” frente a GRECIA QUIRÓZ, alcaldesa de Uruapan y viuda de CARLOS MANZO. El gesto pretendía arropar al senador RAÚL MORÓN, señalado por QUIRÓZ como alguien que debe ser investigado en torno al homicidio de su esposo.
Pero si Morón cree que con gritos de solidaridad lava sus manos, parece nuevo en política. Cada ataque contra GRECIA más la fortalece, la convierte en víctima de la arrogancia oficialista y en símbolo de resistencia.
Los senadores que se prestaron al coro no midieron que la escena se lee como intimidación y misoginia disfrazada de respaldo. lo que intentó ser un acto de fuerza terminó siendo un regalo político para QUIRÓZ, que ahora aparece más firme y con mayor legitimidad frente a la opinión pública.
El teleférico de Uruapan debía ser símbolo de modernidad y movilidad, pero terminó siendo escaparate de los dislates de GLADYZ BUTANDA. La secretaria, aspirante a la gubernatura, declaró que “mandaron a los medios por delante a ver si sí funciona”, como si la seguridad de una obra pública se midiera con reporteros de prueba.
El gobernador ALFREDO RAMÍREZ BEDOLLA reaccionó entre risas, intentando suavizar el tropiezo, pero el daño estaba hecho. No es la primera vez que BUTANDA se exhibe con frases que revelan falta de criterio y escasa seriedad para gobernar un estado tan complejo como Michoacán. Aunque las autoridades aseguran que el sistema cumple con certificaciones internacionales y hasta presumieron internet gratis en las cabinas, la declaración dejó dudas y abrió críticas en la opinión pública. Cada vez que la “corcholata” de BEDOLLA habla sin filtro, confirma que su principal obstáculo no es la oposición, sino ella misma.
Nada raro tiene que Mariana Sosa Olmeda le dé el braguetazo a Gaby Molina si ya antes se lo hizo al senador Morón y ahora repite la fórmula con Gladyz Butanda. El problema es que no solo se trata de adhesiones personales, sino de usar su cargo para acarrear empleados y trabajadores del gobierno a eventos políticos, lo que es tan indebido como descarado.
La molestia de Gabriela Molina es comprensible: además de ser su subordinada, ambas buscan la candidatura de Morena al gobierno de Michoacán, y que Sosa lleve gente de la SEE a respaldar a su rival es políticamente incorrecto y éticamente cuestionable. Bajo la lupa, Mariana confirma que su especialidad no es la educación, sino el oportunismo, y que en la guerra interna de Morena los braguetazos pesan más que los méritos.
La austeridad republicana en Morelia parece tener excepción cuando se trata de regidores con maletas listas. MARIANA RODRÍGUEZ, LUCILA MARTÍNEZ, FAUSTO VALLEJO, MARITZA GARRIDO, GIL MORELOS, ROBERTO ANGUIANO, ALEJANDRO GONZÁLEZ Y HUGO SERVÍN se fueron de “gira” a Barcelona desde el 19 de marzo, diez días de viaje costeado por el erario.
Oficialmente se justificó como participación en la Expo Alimentaria Barcelona 2026, pero la opacidad en los motivos reales y la duración del paseo levantan más dudas que certezas. ¿Y la austeridad? Con estos regidores no opera ni la republicana ni la moreliana.
Mientras miles de familias enfrentan carencias, nuestros representantes disfrutan de la madre patria con dinero público. Obvio que el viaje no fortalece la imagen internacional de Morelia, sino la percepción de que la austeridad es solo discurso y que el cabildo viaja ligero de conciencia y pesado de viáticos.
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