*EL PRI Y SUS VIEJAS MAÑAS: LA TRIQUIÑUELA CONTRA GARCÍA PAULÍN
*MORENA: CANDIDATURAS FRUSTRADAS Y LA PUREZA CUESTIONADA.
*CJNG TRAS LA MUERTE DE EL MENCHO
Columna Política «Bajo la Lupa», Por Armando Saavedra (25-II-2026).- El proceso interno del PRI en Michoacán ha quedado exhibido en su peor versión: maniobras sucias, interpretaciones perversas y un ridículo jurídico que desnuda la pestilente descomposición del tricolor.

La convocatoria es clara: los apoyos que deben acreditar las fórmulas de aspirantes son alternativos, no acumulativos. El texto lo dice con todas sus letras y lo subraya con el “y/o”:
a) 20% de comités municipales y/o
b) Tres apoyos de sectores u organizaciones nacionales y/o
c) 20% de consejeros políticos estatales y/o
d) 5% de afiliados inscritos en el padrón nacional.
Es decir, basta con cumplir uno de los cuatro requisitos para validar el registro.
En contraste, la Comisión Estatal de Procesos Internos de Michoacán ha señalado que la fórmula de MANOLO GARCÍA PAULÍN y SUSANA CONTRERAS “no entregó los formatos F-8, F-9, F-10, F-11 y F-12”, correspondientes a los incisos a), b) y c). En otras palabras, está exigiendo todos los formatos como si fueran obligatorios en conjunto, cuando la norma establece lo contrario.
La maniobra política y este contraste no es casualidad. Es la ruta diseñada para anular el registro de GARCÍA PAULÍN y SUSANA CONTRERAS, cerrando el paso a cualquier intento de renovación. Se trata de una jugada burda que confirma que el proceso interno no es democrático ni transparente, sino un teatro donde las reglas se tuercen para blindar a los caciques.
El arsenal de triquiñuelas y transas está en marcha, encabezado por el priismo rancio que representa MEMO “CAHUAMAS” VALENCIA, protegido por su padrino y amigo, el impresentable ALEJANDRO MORENO CÁRDENAS, alias “Alito”.
Pestilente descomposición y la consecuencia es devastadora: el PRI se hunde más en su pestilente descomposición, y la posibilidad de renovación queda sepultada. El partido, que ya se desmorona paulatinamente, enfrenta el riesgo de desaparecer en la elección de 2027.
Los augurios son claros: habrá otra desbandada de militantes, cansados de ver que el tricolor no tiene remedio. La reelección de MEMO VALENCIA no será un triunfo, sino la confirmación de que el PRI ha decidido caminar hacia su propia tumba.
MORENA: CANDIDATURAS FRUSTRADAS Y LA PUREZA CUESTIONADA
En el proceso electoral de 2015 en Michoacán, Morena vivió una etapa de definiciones que marcaron su consolidación como partido emergente. ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR buscaba un perfil competitivo para la gubernatura y en primera instancia se acercó a RAÚL MORÓN OROZCO, quien no aceptó la postulación y se enfocó en la presidencia municipal de Morelia.
Por su parte, FABIOLA ALANÍS SÁMANO sí pidió la candidatura, -así que no es la primera vez- pero LÓPEZ OBRADOR le respondió que aún no era su tiempo y procedió a anunciar a MARÍA DE LA LUZ NÚÑEZ RAMOS como la candidata oficial. Esta decisión provocó la salida de ALANÍS de Morena, quien se sumó a la campaña de SILVANO AUREOLES CONEJO y, tras el triunfo del perredista, fue nombrada secretaria de la Mujer en su gobierno.
RAÚL MORÓN también se alejó de Morena en ese periodo y no regresó sino hasta 2018, incluso sin firmar el “Acuerdo de Unidad” de enero de 2017, donde se destacó la presencia de cuadros locales que respaldaban a LÓPEZ OBRADOR.
La designación de NÚÑEZ RAMOS como candidata única fue avalada por la Comisión Nacional de Elecciones de Morena el 15 de enero de 2015 y formalizada ante el Instituto Electoral de Michoacán días después. Este episodio refleja las tensiones internas de Morena en sus primeros años, cuando aún carecía de cuadros propios y debía recurrir a liderazgos provenientes de otras fuerzas políticas.
En ese contexto surgió la narrativa de los llamados “morenos puros”, que descalificaban a quienes tenían otros orígenes partidistas. Sin embargo, la realidad es que más del 90% de los militantes de Morena provienen de partidos como el PRD y el PRI, por lo que la pureza ideológica nunca ha sido una condición indispensable para aspirar a cargos de elección popular o de dirección partidaria.
El caso de RAÚL MORÓN es ilustrativo: tras su regreso en 2018, logró posicionarse como figura relevante dentro de Morena, pero en 2021 perdió la candidatura a la gubernatura de Michoacán al no entregar en tiempo los informes de fiscalización de su precampaña. Desde entonces ha sostenido que “se la deben”, en referencia a aquella candidatura frustrada.
No obstante, los sectores más duros de Morena argumentan que el movimiento no le debe nada, pues aseguran que MORÓN nunca ha aportado de manera sustantiva al proyecto. Así, la historia de las candidaturas en Michoacán entre 2014 y 2015, y las trayectorias posteriores de ALANÍS y MORÓN, muestran cómo las tensiones entre pragmatismo político y discursos de pureza ideológica han acompañado a Morena desde sus orígenes.
CJNG TRAS LA MUERTE DE EL MENCHO
La muerte de NEMESIO OSEGUERA CERVANTES, alias EL MENCHO, abre un capítulo que puede redefinir el mapa criminal de México. El CJNG no es un cártel tradicional, sino una federación de casi un centenar de células que operan bajo una misma marca, con economías criminales diversificadas y una capacidad de infiltración en sectores empresariales y políticos que lo distinguen de sus antecesores.
La ausencia de un líder indiscutible plantea el riesgo de una guerra interna por la sucesión, pues ni sus hijos ni sus operadores visibles parecen tener el peso suficiente para heredar el mando absoluto. En ese escenario, la violencia podría recrudecerse en estados como Jalisco, Guanajuato y Michoacán, donde las células locales buscarían imponerse unas sobre otras.
Al mismo tiempo, es posible que el CJNG se fragmente en organizaciones regionales más pequeñas, replicando lo que ocurrió con los Zetas tras la caída de sus líderes, lo que complicaría aún más la estrategia de seguridad, pues el Estado tendría que enfrentar múltiples grupos autónomos con economías criminales propias.
Sin embargo, también existe la posibilidad de que surja un mando colegiado que mantenga la cohesión empresarial del cártel, privilegiando la continuidad de negocios ilícitos sobre la confrontación abierta. En cualquiera de los escenarios, el papel de Estados Unidos será determinante: posee la mejor inteligencia sobre las redes financieras y empresariales del CJNG y puede orientar operativos quirúrgicos para golpear sus estructuras.
El reto para México será aprovechar este momento de vulnerabilidad para atacar las finanzas y las alianzas políticas que sostienen al cártel, porque si se limita a capturas aisladas, el CJNG podría reinventarse como una red descentralizada aún más difícil de erradicar.
La muerte de EL MENCHO no significa el fin del CJNG, sino el inicio de una etapa de reacomodo que pondrá a prueba la capacidad del Estado mexicano de transformar un golpe simbólico en una victoria estratégica.
Ahuizote Agencia de Información Ahuizote.com