12 Febrero 2026 Asuntos económicos
Las recientes medidas arancelarias de Estados Unidos están reconfigurando la competencia mundial. Algunos países, especialmente los desarrollados, ganan ventaja; otros, especialmente en desarrollo, pierden terreno.

Un informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) publicado este 12 de febrero de 2026, muestra cómo los recientes cambios arancelarios de Estados Unidos están creando un nuevo mapa de ganadores y perdedores. Y revela que no todos compiten con las mismas herramientas.
¿Qué está pasando?
Hasta hace poco, la mayoría de los países exportaban a Estados Unidos bajo reglas más o menos parecidas. Pero desde 2024, eso cambió. Los aranceles han subido una media de casi 15 puntos porcentuales y, lo más importante, ya no son iguales para todos.
Hoy, solo el 20% de las importaciones estadounidenses entran con las tarifas generales. El resto depende de acuerdos bilaterales, sanciones o excepciones. El resultado: un tablero de juego inclinado.
¿Quiénes ganan y quiénes pierden?
Los países desarrollados, en promedio, han salido mejor parados. Su desventaja arancelaria frente a competidores se ha reducido. Los países en desarrollo, por el contrario, han visto cómo su desventaja crecía: del 1% al 3%. Y los países menos adelantados, que antes estaban en una posición neutral, ahora parten con un 2% de desventaja.
Ejemplos concretos:
- El vino sudafricano es hoy un 17% más caro de importar en EE.UU. que el de sus competidores
- El arroz italiano, en cambio, es un 12% más barato que el de otros países
- En el cacao, los países que lo cultivan (como Costa de Marfil o Ecuador) enfrentan aranceles más altos para exportar chocolate que los países que lo industrializan (como Bélgica o Suiza)
¿Por qué debería importarnos?
Porque estos cambios afectan:
- El empleo y los ingresos de quienes cultivan, pescan o fabrican productos para exportar
- El precio de lo que compramos
- La posibilidad de que un país pobre pueda desarrollarse industrializándose, no solo vendiendo materias primas
Y no, no es solo un problema de Estados Unidos. Como señala el informe, cuando una gran economía cambia sus reglas, el efecto se siente en cascada en todo el mundo: cadenas de suministro que se reacomodan, inversiones que se desvían, productos que se encarecen.
¿Qué pueden hacer los países?
El organismo de la ONU no solo advierte, también orienta:
- Vigilar de cerca cómo cambia su posición arancelaria frente a competidores
- Diversificar hacia otros mercados, para no depender de uno solo
- Aprovechar las ventanas que se abren: cuando un país pierde, otro puede ganar
Pero advierte que en un mundo donde las reglas comerciales son cada vez más discriminatorias, los países con menos recursos y menor diversificación son los que más sufren. Y también los que menos margen tienen para reaccionar a tiempo.
Ahuizote Agencia de Información Ahuizote.com