03 Febrero 2026 Cultura y educación
Un programa de la ONU coordina la colaboración de diferentes actores para ayudar a los países en desarrollo a adquirir experiencia práctica en la tecnología espacial, democratizando así el acceso a la órbita terrestre.

México ha logrado un hito en su incipiente programa espacial con el despliegue exitoso del satélite Gxiba-1 desde la Estación Espacial Internacional). El dispositivo, íntegramente desarrollado por estudiantes y profesores de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, fue lanzado gracias al programa KiboCUBE, una iniciativa conjunta de la Oficina de las Naciones Unidas para Asuntos del Espacio Exterior y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial.
El Gxiba-1, un satélite miniaturizado y estandarizado, tiene una misión con un firme propósito terrestre: monitorear la actividad volcánica y la dispersión de cenizas mediante observación óptica.
Sus datos serán vitales para la reducción del riesgo de desastres y el monitoreo ambiental, especialmente para observar volcanes activos cercanos a ciudades densamente pobladas en México, contribuyendo así a la seguridad de millones de personas.
«Felicitaciones a la Universidad Puebla por este tremendo logro», declaró Aarti Holla-Maini, directora de la agencia de la ONU. «Estamos orgullosos de asociarnos con Agencia Japonesa para crear más oportunidades que permitan el acceso al espacio para todos».
Iniciativa para los países en desarrollo
Este proyecto consolida a México como el sexto país beneficiario del programa KiboCUBE, siguiendo los pasos de Kenya, Guatemala, Mauricio, Moldavia e Indonesia. La iniciativa está diseñada específicamente para que instituciones de países en desarrollo y economías en transición puedan adquirir experiencia práctica en tecnología espacial, democratizando el acceso a la órbita terrestre.
«Para México, representa un hito muy motivador para perseguir en el futuro cercano: invertir y trabajar para desarrollar su propia Industria Aeroespacial y recursos humanos para satisfacer las necesidades del país», afirmó el rector de la Universidad de Puebla, Emilio Baños.
El éxito del Gxiba-1 no solo eleva las capacidades académicas, sino que sienta un precedente clave para el ecosistema espacial mexicano, demostrando que la colaboración internacional y la formación de talento joven son la base para construir un futuro en la nueva economía del espacio.
Ahuizote Agencia de Información Ahuizote.com