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Comer saludable es cada vez más caro en México

  • Gasto en alimentos sube 10%.

29 de agosto del 2025.- Los hogares mexicanos se ven obligados a destinar una mayor parte de su gasto para comer saludable, ante el aumento constante que registran los precios de algunos alimentos.

En 2022, la población nacional destinó 235,472 millones de pesos para proteína animal (res y ternera, puerco, aves, otras carnes, pescados y mariscos, leche, derivados de la leche y huevo), frutas, así como verduras y legumbres. Este monto es el desembolso trimestral en el periodo.

En 2024, la cantidad aumentó a 286,037 millones de pesos, lo que implicó un aumento de 10% en términos reales (considerando la inflación), según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Así, la cantidad de dinero que destinaron los consumidores, como parte del gasto en alimentos y bebidas dentro de su hogar, aumentó de 52.8 a 54.6% entre 2022 y 2024.

“La inflación redefinió la dieta de las familias mexicanas: comer sano resulta más costoso, lo que obliga a priorizar alimentos de mayor accesibilidad, como el pollo y el huevo”, señaló el director general de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), Juan Carlos Anaya.

Se destina más gasto a proteína animal
De acuerdo con el análisis “México sale de la pobreza, pero ¿qué comemos hoy?”, realizado por GCMA, las familias destinaron más de su gasto a proteína animal por segunda vez consecutiva. Tan sólo de 2022 a 2024 aumentó de 174,262 millones de pesos a 208,833 millones de pesos, es decir, un incremento real de 8 por ciento. En proporción del gasto en alimentos dentro del hogar pasó de 39.1 a 39.8 por ciento.

Datos de Inegi dan cuenta que la inflación anual de la mayoría de las proteínas durante diciembre del 2024 fue superior a la tasa nacional (4.21 por ciento). Por ejemplo:

Carne de cerdo (8.77%)
Pollo (8.50%)
Huevo (5.69%)
Carne de res (5.64%)
Leche (4.24%)
En lo que se refiere a las frutas, el desembolso de los hogares aumentó de 20,569 millones de pesos a 27,090 millones de pesos, un incremento real de 17 por ciento. Con ello, la proporción del gasto en el hogar subió de 4.6% a 5.2% entre 2022 y 2024.

La inflación anual de las frutas y frutos secos fue de 16.47% en diciembre de 2024, cuatro veces la observada a nivel nacional.

GCMA destaca que en el caso de las verduras y legumbres se registró un aumento real en el gasto de 11%, al pasar de 40,640 millones de pesos a 50,114 millones de pesos. Así, lo que las familias destinaron para su compra creció de 9.1% a 9.6% en esos dos años.

En este segmento, productos como lechuga y col (18.2%), ejote (15.4%), calabacita (13.3%), pepino (10.7%) y nopales (8.7%) quedaron por encima de la inflación nacional anual en diciembre del año pasado.

El gasto es desigual
El consumo de la proteína animal es diferente entre los deciles de ingresos del país. Por ejemplo, la carne de res, una de las más caras del segmento, se consume más en el decil X, es decir, en el de mayores recursos.

Mientras 18% del gasto en proteína animal se canaliza para comprar carne de res entre la población de mejores ingresos, en aquella con menores recursos (decil I), apenas es 4 por ciento.

En el cerdo pasa algo similar. En el decil X se canaliza 11% a ese segmento, mientras que en el decil I, 6 por ciento.

En cambio, en productos como el huevo, una proteína más económica, el gasto es similar, de 10% y 8% en los deciles X y I, respectivamente.

“En 2024, mientras el gasto en alimentos en los hogares en el decil I es de 52%, para los hogares en el decil X es de 14%, ¡una diferencia de 38 puntos porcentuales! La inflación, particularmente en los índices de precios de los alimentos, afecta en mayor medida a los hogares de menores recursos que destinan mayor proporción de ingreso corriente a alimentos”, señaló México, ¿cómo vamos?, en el reporte “ENIGH 2024, ¿cómo vamos con los ingresos y gastos de los hogares?”.

Pollo, el preferido
En cuanto a gasto destinado, este alimento destacó como la proteína más estable entre las familias, con variaciones mínimas en los desembolsos realizados entre 2022 y 2024.

“El pollo se mantiene como la proteína dominante. En las familias de clase media, el alimento encabeza la lista de consumo, seguido por la carne de res, el huevo y el cerdo”, señala el documento de GCMA.

Con información de El Economista

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